El cleptómano que llevamos dentro
Miércoles, 28 Septiembre, 2005
Hoy la señora de la limpieza se quejaba porque le había desaparecido una gasa con la que limpia el suelo y que el bote de jabón baja a velocidades sospechosas. Es curioso como todos tenemos la tentación de robar cosas ajenas. Lo más curioso es que son cosas de poco valor que a quien se le roba se pregunta para qué querrá alguien eso si cuesta 4 duros. He de reconocer que yo soy parte de ese colectivo y aunque yo no me atreví, hace poco, obligué a mi marido a que se llevara un salero de un restaurante.